
Me quede perpleja al pensar que el instinto no se se puede controlar ,
que un minuto fuera de la racionalidad
es una piedra a un castillo de cristal
y q la naturaleza de un corazón herido
nos hace divagar por abismos de inconformidad
buscando mil salidas en una puerta infranqueable cerrada por la obstinación
de no aceptar que somos humanos y podemos dañar sin piedad...

No hay comentarios:
Publicar un comentario